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Acevedo 276 CABA (1414) Argentina

Historia

Cómo comenzamos

En 1913, con el aporte colectivo de numerosas familias de inmigrantes, en su mayoría de Europa Oriental, e “idish parlantes”,  se creó la Sinagoga Ajiezer en la calle Acevedo 276. En el emblemático barrio de Villa Crespo logró reunir a la gran población judía que llegaba a la Argentina para sostener el “culto judío“ en su liturgia, casamientos, Bar y Bat Mitzvá, Shabat y cada una de las fiestas.  También para dar enseñanza “mosaica”, y varias décadas después, en 1967,   se abrió la escuela Dr Hertzl ofreciendo educación integral judía.

El 30/07/1979, los directivos de la Asociación de Enseñanza religiosa Mosaica de Villa Crespo, la vieja Sinagoga de la calle Acevedo, reciben una inusual visita.

Un comité de jóvenes encabezado por Gustavo Perednik, Eduardo Waingortin, Miguel Brodsky y Daniel Galanternik propone a los miembros de la comunidad incorporar una cantidad importante de javerim que recientemente habían abandonado el movimiento juvenil Ramáh, que funcionaba en la Gran Sinagoga  de la calle Libertad.

Ante la posibilidad de integrar un grupo juvenil a la ya existente Sinagoga  Ajiezer y a la escuela Dr. Herzl, la Comisión Directiva encabezada por don Abraham Szpak ( Z”L) y Benjamín Yungman, propicia la incorporación de más de cien jóvenes entusiastas y, con gran visión de futuro, les asegura libertad de acción.

Nace de esta manera uno de los más importantes fenómenos comunitarios de los últimos cincuenta años, el Centro Hebreo Ioná, que en su primer año de vida multiplica su juventud por diez con más de mil javerim y revitaliza no sólo con gente, sino también con contenidos a la vieja institución de la calle Acevedo.

En sus primeros seis años de vida, Ioná produjo más de quinientos Bnei  Mitzvá, incorporó seis sedes en Buenos Aires (1), creó la escuela de Jazanim Sábato Morais, primera de su tipo en la Argentina, el Majón de formación de Madrijim Melmabet, el Departamento de Adultos Mekorot, fundó las bases de la escuela de educación especial Ha Makom Shelí y creó el festival juvenil de la Canción Jasídica, que anualmente congregó a las principales instituciones juveniles judías de todo el país en importantes estadios como Obras Sanitarias y el Luna Park.

Mientras tanto los jóvenes de Ioná crecían hasta alcanzar los dos mil janijim, y se constituían como la vanguardia de la juventud judía organizada participando activamente de actos comunitarios y desarrollando actividades como la protesta frente al teatro Colón en abril de 1986,cuando  se presentó el ballet Bolshoi de Moscú.

En esa ocasión Ioná se manifestó en contra de la situación de los judíos oprimidos bajo el régimen comunista de la Unión Soviética.

En síntesis, la comunidad judía supo de la existencia de Ioná, incluso en el interior del país (2), donde cientos de jóvenes de la organización llevaban adelante las tefilot (Servicios Religiosos) de las Altas Fiestas.

1- Ajiezer en Acevedo 276 (1979), Bialik en Juan A. García 2250 (1981), Nordau en Murillo 661 (1982), Caballito en Planes 1049 (1984), Ashkenazi en Beláustegui 878 (1985), y San Fernando en Constitución 1470 (1986). También estuvimos ligados a la Asociación Israelita de Padua y Merlo.

2- Las catorce comunidades del interior a las que se sirvió  fueron: Bahía Blanca, Bernasconi, Catamarca, Cipolletti, Clara, Concordia, Domínguez, General Sarmiento, La Plata, Mar del Plata, Paraná, Roca, San Salvador, Villaguay. Junto a ellas, se asistió profesionalmente, además de nuestras propias sedes, a otras cinco en Buenos Aires, a saber: Barón Hirsch, BenéMizrah, Bet Am de Palermo, Herzlia y Zirelson.

La actualidad en Ioná y el nuevo impulso

Tres décadas más tarde, luego de crisis, fracturas, momentos de apogeo y de decadencia, Ioná atraviesa una etapa de profundo reencuentro con su pasado que privilegia sus raíces ideológicas y de pertenencia a ideas , y no a personalismos fundamentada en el trabajo de un equipo profesional compenetrado con la tarea, y un equipo directivo profundamente ionero.

Reivindicamos las raíces, personificadas en el ideólogo y fundador del Centro Hebreo Ioná, Gustavo Perednik y en el presidente que se animó a darle lugar a la juventud don Abraham Szpak ( Z”l) Pero no fueron sólo ellos los que pudieron dar lugar a ese milagro de la colectividad judía, cientos de aquellos jóvenes y adolescentes dejaron marcada su impronta en el ADN institucional, jóvenes que hoy adultos son importantes referentes del judaísmo en todo el mundo en diferentes líneas de adhesión.

Podemos nombrar entre otros a Eduardo Waingortin, Mario Rojzman, Sergio Herskovits, Edgar Pochne, David Levi Hara, Marcelo Polakoff, Ariel Cohen Imach, Carlos Tapiero, Daniel Glikin, Ari Glikin, Hector Feierstein, Gabriel “Friti” Frydman, Alejandro Avruj.

Muchos otros no se han dedicado a la actividad académica dentro de la comunidad, no obstante,  también han dejado su impronta.

Durante 30 años los procesos políticos en Ioná también resultaron complejos, y ya en 1983 se dio una situación excepcional para comunidades relativamente pequeñas como nuestro Centro Hebreo. Se llamó a elecciones y se presentaron dos listas en un acto eleccionario en el cual votaron casi un millar de asociados.

Sucesivas situaciones generaron cimbronazos en la institución en diversas etapas, muchas de las cuales se encontraban fundadas en crisis de liderazgo, cuestionamientos a la línea ideológica y adhesión a personalismos. Si bien algunas de estas crisis pusieron en serio riesgo la continuidad institucional, Ioná supo generar recambios en su equipo profesional y directivo, y avanzar sin pausa, superando los obstáculos, aún cuando los valores liberales del ideario dejaron lugar a conceptos más radicalizados. Y es precisamente hacia el año 2007, que la comunidad en su conjunto, encabezada por un equipo directivo que en su adolescencia había sido parte de aquella experiencia magnífica de la formación de la institución, que se decide dar por concluida la etapa del liderazgo de la línea fundadora de la institución, para relanzar una comunidad con un nuevo espíritu moderno, creativo, joven, basado en  la recuperación del valor de la libertad . Con un recreado Talmud Torá con más de 50 jóvenes preparando su ceremonia de Bnei Mitzvá por año, una Sinagoga reconstruida y con una creciente cantidad de asistentes,un espacio de Dvar Torá con debates intergeneracionales todos los Sábados, con grupos y actividades de estudio, participación y formación para todas las edades: Mekorot en pleno funcionamiento,  variados  grupos de reflexión para adultos,  talleres para adultos a cargos de expertos y reconocidos docentes, la nueva escuela de madrijim  Ilán Ramón, el programa Shagririá de Jóvenes Embajadores de Israel, una escuela  innovadora  y personalizada y una Tnuá juvenil en constante crecimiento, Ioná comienza transita el camino a sus cuatro décadas con una energía arrolladora.

Esa energía, se manifiesta hacia el interior de nuestra comunidad, y también hacia fuera, donde los profesionales de Ioná participan de organizaciones académicas, foros de discusión,  programas formativos   y fundaciones del tercer sector y también en sus directivos, que hoy transmiten  la visión ionera del judaísmo y el sionismo participando de los cuerpos de conducción de organizaciones centrales y órganos representativos de las distintas líneas religiosas y sionistas

Estamos convencidos que es una época de reencuentros, de volver a las Fuentes, con una fuerte acción innovadora que nos permite construir una institución poderosa donde la libertad impulsando la acción, la reflexión, el movimiento en crecimiento, esta vez de la comunidad ionera,  de todas sus personas, y de toda la sociedad judía.